En la filosofía Montessori, los alumnos aprenden tocando, explorando y descubriendo. Los materiales no son juguetes: son herramientas diseñadas para despertar la curiosidad y facilitar la comprensión del mundo.
Materiales con propósito
Los materiales Montessori son una parte esencial del ambiente. Están diseñados científicamente para que los alumnos aprendan de forma concreta, clara y progresiva. Estos materiales son divididos por categorías

Sensoriales:
Permiten explorar colores, formas, texturas, tamaños y sonidos, ayudando al alumno a refinar sus sentidos y comprender mejor el mundo poniendo nombre a las sensaciones que ha tenido desde que nace.

Vida Práctica:
Actividades como verter agua, barrer o abotonar. Desarrollan coordinación, autonomía, concentración y autoestima, trabajando en el cuidado del ambiente.
Lenguaje:
Desde letras de lija que se tocan y trazan, hasta tarjetas, alfabetos móviles, símbolos y cajas gramaticales. Favorecen la lectura y la escritura de forma natural.

mATEMÁTICAS:
Materiales concretos como barras rojas y azules, perlas o cubos. Los alumnos manipulan desde pequeñas a grandes cantidades y operaciones antes de llegar a lo abstacto.

Geometría:
Figuras y cajas de fracciones que permiten visualizar y manipular conceptos abstractos. Ayudan a comprender desde las formas básicas hasta relaciones más complejas como áreas, volúmenes y proporciones.

áreas culturales:
Mapas, rompecabezas, experimentos y materiales de historia, biología o geografía que permiten descubrir el mundo de manera tangible.
